
Resulta que entre todo lo que le han regalado (muchas gracias a todos) le regalaron estos soportes para el cuello cuando va en su silla en el carro. Nosotros dijimos qué bonito con leoncitos, pero resulta que a ella al parecer la asustó un poco el concepto. La cosa es que se pasó todo el tiempo con la boca abierta (no sé si porque le hacían presión los cachetes) y haciendo cara de asustada. Poco a poco se le fue pasando el susto pero seguía casi sin moverse y con la boca abierta. Fue de lo más chistoso verla enfrentarse a algo totalmente nuevo.